Blog

HomeBrócoli al díaElisa Escorihuela: “Unas verduras bien cocinadas son todo un placer para los sentidos”

Elisa Escorihuela: “Unas verduras bien cocinadas son todo un placer para los sentidos”

 

Los padres de Elisa Escorihuela le transmitieron un gran amor por la gastronomía, y de ella ha hecho desde su formación sanitaria el “leitmotiv” de su trabajo. Farmacéutica y madre de dos hijos, decide estudiar Dietética y Nutricion Humana para crear después su propia Consulta de Nutrición en Valencia: Nutt. “Con mucho esfuerzo la consulta de nutrición va creciendo y hoy en día disfruto de mi trabajo como nutricionista con mi equipo, que me acompañan en nuestro afán de transmitir la ciencia mediante un leguaje sencillo y creativo. Divertirnos y que te diviertas en el cambio es nuestra misión”, advierte en la web de un proyecto que acaba de cumplir una década. Hemos hablado con ella y esto es lo que nos ha contado sobre alimentación saludable.

 

Cuentas en la web de Nutt que desde pequeña tus padres te transmitieron el amor por la gastronomía. ¿Comer de forma saludable y disfrutar del placer de la comida es posible?

Mi padre siempre me decía: “Hija, yo a un museo no te llevaré pero la cocina también cultura”. Y mira por donde, me enseñó lo que hoy en día es mi pasión y mi profesión.

Desde luego, no está reñido comer saludablemente con el placer de disfrutar de una buena comida. Tenemos metido en la cabeza que la comida saludable es aburrida o sinónimo de comer a la plancha o verduras que en la mayoría de veces están mal cocinadas (normalmente por sobrecocción) y de ahí que mucha gente piense que va a perder la alegría de vivir si come sano.

Pues nada más lejos de la realidad. Unas verduras bien cocinadas son todo un placer para los sentidos.

 

¿Qué dirías que nos impide disfrutar de una alimentación más saludable?

Nuestros miedos o el desconocimiento. No podemos convencer a la gente de que cambie sus hábitos de vida si no les mostramos cómo y si no demostramos además que van a disfrutar y divertirse con recetas que igual hasta ahora no se habían ni planteado.

Y ojo, no se trata de introducir productos exóticos en la cocina, sino cocinar de distinta manera aquellos productos que nos han rodeado toda la vida y que dándoles un tratamiento adecuado –y un poquito de creatividad– son una verdadera maravilla.

 

Por cierto, sabemos que te lanzas a estudiar nutrición después de tener a tus hijos y que el siguiente paso fue crear tu propia consulta. ¿Ha sido la maternidad inspiradora en este sentido?

La maternidad es una revolución inspiradora. Los niños te enseñan desde el momento que nacen y con ellos sigo aprendido e inspirándome mucho a través de lo que les gusta o les gustaría. Siempre me dan ideas, hacen críticas y me animan a hacer cosas diferentes. Ya son tan mayores que se han convertido en unos asesores estupendos.

 

¿Qué habéis conseguido con este proyecto hasta la fecha?

Nuestro propósito es ayudar a las personas a mejorar su salud a través de la alimentación. A nivel personal he conseguido ser feliz en el trabajo, he conseguido vivir con la sensación de no trabajar. Me gusta tanto lo que hago que es como si llevará 10 años pasándomelo pipa sin dar palo al agua. Aunque cuando lo pienso realmente le he echado ganas.

En Nutt hemos formado un equipo que es como una familia bien avenida con los mismos intereses y objetivos, el principal ayudar a nuestros pacientes a conseguir su objetivo. Nada nos hace más felices.

 

¿Cuáles son los principales “errores” que ves en consulta con respecto a la alimentación?

La falta de tiempo hoy en día es uno de los factores que más nos pueden afectar en nuestra salud ya que nos lleva a tomar decisiones erróneas y no nos permite prever aquellos aspectos de la vida que más deberíamos cuidar.

Tomar unos 15 minutos semanales para organizar las comidas nos hace más conscientes de aquellos alimentos que vamos a consumir y por tanto siempre haremos listas de la compra mucho más saludables y responsables.

 

Todos creemos comer muy bien en general pero no sé si pecamos más de lo que pensamos, ¿qué opinas?

Claro que pecamos, y mucho, sino no tendríamos las cifras que barajamos en enfermedad cardiovascular, diabetes y otras patologías relacionadas directamente con la mala alimentación.

Solemos ser bastante benevolentes con nosotros mismos cuando recordamos lo que hemos comido y se nos suelen olvidar las comidas menos confesables.

En otras ocasiones, por falta de conocimiento podemos llegar a pensar que estamos haciendo algo bien cuando realmente no es correcto.

Pero para eso estamos los nutricionistas. La carrera de Nutrición  tiene poquito recorrido en España pero es una maravilla el interés que está mostrando la población con llevar una alimentación saludable. De verdad que no lo hubiera pensado hace diez años.

 

¿Cómo debe ser una alimentación para poderla considerar una alimentación saludable?

Una alimentación saludable siempre hay que recordar que debe ser aquella que nos proporcione los macro y micronutrientes necesarios para que nuestro organismo pueda cumplir todas sus funciones. De ahí que hablemos siempre de personalización, ya que cada uno de nosotros necesitaremos de unas cantidades u otros de nutrientes dependiendo de multitud de variables.

Aun así, si tuviéramos que destacar alguna característica en común que  debe tener la alimentación de la mayoría de personas es el hecho de que su alimentación esté basada principalmente en verduras y hortalizas. En la fibra está la clave que nos va a llevar a gozar de una buena salud.

 

Por último, ¿qué recomendación le darías a una persona que quisiera cambiar de hábitos pero no supiera por dónde empezar?

Lo primero es buscar a un buen profesional, que sea un dietista-nutricionista, claro. Hay que huir siempre de los falsos gurús que abundan en las redes sociales. Debe ser un profesional con el que nos sintamos bien, que se acople a nuestras necesidades.

También hay que tener paciencia. Las prisas suelen ser malas consejeras y no se puede pretender cambiar todo en una semana.

Por último, y muy importante, es fundamental mantener una actitud positiva, ya que va a ser el motor que nos haga conseguir los objetivos marcados no sólo de alimentación sino en la vida en general.