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“‘El Brocolisaurio’ era un cuento para dormir al principio”

Para muchos padres y muchas madres conseguir que los peques coman frutas y verduras se hace cuesta arriba. Pero con un poco de imaginación y aprovechar la versatilidad que estos productos tan saludables aportan en la cocina la tarea se puede hacer más fácil.

Cristina Amor ha conseguido combinar estas dos ideas para que no solo su hijo Izan (al que ahora le cuesta un poco más) sino también los peques de muchas otras familias tomen frutas y verduras, se diviertan y aprendan sobre la importancia de una buena alimentación. ¿De qué manera? Esta abogada y amante de la escritura ha creado el cuento infantil El Brocolisaurio (@elbrocolisaurio), en el que narra la historia de un dinosaurio vegetariano que se tiene que esforzar y salir de su zona de confort para encontrar su hortaliza favorita: el brócoli.

Cuéntanos un poco sobre ti y tu gusto por la escritura de libros infantiles. ¿Es tu profesión o es más un hobby que te encanta?

Desafortunadamente, escribir no es mi profesión. Yo soy abogada y actualmente trabajo como asesora fiscal. Siempre me gustó escribir, pero, cuando nació mi hijo, tuve que renunciar a las novelas (que suponían un tiempo que no tenía) y me decanté por los cuentos infantiles. Me apasionan los niños e inventar juegos e historias para ellos. Los cuentos me salen casi solos, como si siempre hubiesen estado en mi cabeza y solo necesitasen unos oídos ansiosos para salir.

¿Cómo surgió la idea de crear al ‘brocolisaurio’? ¿Cómo fue la escritura del libro? ¿Las ilustraciones son tuyas?

A mi hijo, Izan, le encantaba el brócoli cuando era pequeño. Por las noches, cuando se iba a la cama, me inventaba un montón de historias para ayudarle a dormir. El Brocolisaurio fue una de esas historias. Al principio solo eran cuentos para dormir, pero, con el tiempo, me decidí a escribirlos.

¿Las ilustraciones son tuyas?

No, dar con alguien que me lo ilustrara fue complicado. Tardé años en encontrar a la persona adecuada. Patricia Corrales hizo un trabajo extraordinario y dibujó al mejor Stanley que pudiera imaginar. Ella y Carina Galiano son las ilustradoras del cuento. Sin su ayuda mi Brocolisaurio no hubiera podido ver nunca la luz. A Carina también le tengo que agradecer el haber dado vida a Brocoliti, el brócoli protagonista de mis nuevas ideas y el encargado de mantener activas mis redes sociales.

¿Qué caracteriza al protagonista del cuento?

Stanley está solo, es el único de su especie y tampoco es el dinosaurio más famoso del valle. Pero es valiente, no le importa salir de su zona de confort para ir en busca de alimento (y también de algo más). Cuando les cuento la historia a los niños les hablo de la importancia de atreverse a buscar cosas nuevas, de salir de las situaciones que nos incomodan para intentar encontrar algo mejor.

¿Por qué elegiste de entre todas las verduras al brócoli para formar parte del propio nombre del protagonista? ¿Eres una fanática del brócoli como nosotros?

A Izan le encantaba el brócoli y, combinándolo con la palabra ‘dinosaurio’, salía un nombre perfecto. Ahora ya tiene ocho años y odia lo verde por defecto, pero yo soy todo lo contrario. Es muy difícil no ser una fanática del brócoli cuando tiene tantas propiedades y es tan beneficioso para el organismo.

¿Qué impresiones estás obteniendo acerca del libro? ¿Está gustando al público? ¿Cuántos libros has vendido?

El libro ha causado muy buena impresión. A los niños les gusta el personaje y sus problemas con los pedos y a los mayores que tenga que ver con la alimentación saludable. Lo autoedité en marzo del año pasado y no te puedo decir los ejemplares que he vendido porque he perdido la cuenta.

¿Por qué consideras importante inculcar en los niños la importancia de una alimentación rica y saludable? ¿Es fácil conseguirlo en casa con tu peque?

Porque la forma de alimentarse que tengan ahora los niños será la forma de alimentarse que tengan en un futuro. Debemos enseñarles (y predicar con el ejemplo) a comer de una manera sana, equilibrada y sostenible. Cada vez hay más obesidad infantil y está en nuestras manos poder cambiar eso. Sé que es difícil hacer que los niños vean verduras y hortalizas como algo apetecible, de sobra me lo dicen cuando les leo el cuento en los coles, pero para eso está la imaginación de los mayores. Tal vez no se te ocurran historias de dragones que comen zanahorias o dinosaurios que comen brócoli, pero seguro que algo se te ocurre para que su plato sea diferente, original y delicioso. A mi hijo le cuesta mucho comer verduras, es una lucha constante, pero las come todos los días. En estos días de campamento se quejaba porque sus amigos llevaban “cosas ricas” para almorzar y él llevaba fruta tres veces por semana. ¿Y lo sano que vas a estar tú?, le decía yo. Protesta, le encanta protestar, pero siempre acaba cediendo.

¿Qué alimentos saludables no faltan en tu nevera? ¿Y de verano?

En mi nevera no pueden faltar las verduras y las hortalizas (las comemos todos los días). Brócoli, calabacín, berenjena, puerros, tomates, etc. Tenemos un huerto ecológico y comemos siempre productos de temporada. La fruta tampoco puede faltar. A mi hijo le gustan mucho las picotas y los albaricoques y es el mejor tentempié para la piscina (junto con una buena sandía o un melón)

¿Alguna receta con brócoli que nos recomiendes?

Lo he preparado de muchas maneras. Como mejor se lo come Izan es empanado, como si fuera una milanesa. Pero también solemos hacer hamburguesa de brócoli y merluza o lo gratinamos al horno con jamón y una bechamel de calabacín (esta es mi favorita). A mi tía le sale buenísima la tortilla gallega con queso del país y brócoli en lugar de grelos. El pesto de brócoli está de vicio y en la lasaña de bacalao para chuparse los dedos. Parece que soy una fan de brócoli como vosotros. ?